Para ser considerado oficialmente como accidente de tráfico, el accidente tiene que cumplir los siguientes requisitos:

Accidente de tráfico Para que un suceso sea considerado oficialmente un accidente de tráfico, debe cumplir con los siguientes requisitos, que se pueden desglosar de la siguiente manera: 1. Que sea un suceso eventual Se refiere a un evento que ocurre de manera inesperada, no intencionada o planificada. Un acto deliberado de dañar un vehículo no se clasifica como un accidente de tráfico.  2. Producido con ocasión o como consecuencia del tráfico El incidente debe tener una relación directa con la circulación de vehículos. Ocurre mientras un vehículo está en uso, ya sea en una vía pública o privada de uso común, y como parte del proceso de desplazamiento.  3. Que produzca daños Para ser considerado un accidente, el evento debe generar un resultado negativo tangible. Esto puede ser en forma de: Daños en las cosas: Por ejemplo, la abolladura de un vehículo, la destrucción de una señal de tráfico o daños a la propiedad privada. Lesiones o la muerte de alguna persona: Causar daño físico a uno o más individuos, ya sean conductores, pasajeros, peatones u otros. 4. Que se encuentre implicada al menos una unidad de tráfico en movimiento Este es un factor clave. El suceso debe involucrar al menos un vehículo que esté en movimiento en el momento del impacto. Si un vehículo está estacionado y sufre daños por causas ajenas al tráfico (como un objeto que cae sobre él), no se consideraría un accidente de tráfico. Sin embargo, si otro vehículo en movimiento choca con él, sí cumpliría con este requisito.

Existen varias fases dentro del Estrés a la hora de hablar de la conducción, concretamente tres fases, elija la respuesta correcta:

ACCIDENTES DE CIRCULACIÓN Fases del estrés: alarma, resistencia y agotamiento El estilo de vida de la sociedad actual ha propiciado que el estrés sea un fenómeno compartido cada día por más personas, las cuales ven mermadas sus capacidades y su salud física y mental si no disponen del manejo ni de las herramientas adecuadas para su correcta gestión. El estrés per se no es dañino, ya que gracias a él, disponemos de ese impulso que nos motiva a realizar lo que tenemos que hacer, y, por lo tanto, nos guía a la acción. Este tipo de estrés positivo (o eustrés), por lo tanto, tiene una función adaptativa y va desapareciendo según vayamos resolviendo nuestras “tareas pendientes”. Sin embargo, existe el estrés negativo (o distrés), el cual, si se mantiene a lo largo del tiempo, puede tener consecuencias muy graves para la salud de la persona que lo padece, como por ejemplo sufrir enfermedades cardiacas, ansiedad o depresión. ¿Cuáles son las fases del estrés? La respuesta de estrés ante determinada situación pasa por diferentes fases desde su comienzo hasta que alcanza su máximo de intensidad. Cada una de las siguientes fases detalladas posee una serie de características y reacciones fisiológicas concretas en el organismo, las cuales nos permiten ubicar las diferentes señales de peligro y amenaza. Fase de alarma En esta primera etapa, nuestro organismo detecta un estímulo que provoca estrés, comenzando los primeros cambios fisiológicos, emocionales y cognitivos que nos preparan para dar una respuesta de “lucha” o “huida”. Cuando la persona es consciente de que sus recursos de afrontamiento no son suficientes, es entonces cuando se inicia la fase de alarma, y, por lo tanto, el estrés hace su aparición. En esta fase se produce liberación de adrenalina,  noradrenalina y  cortisol hacia distintas partes el cuerpo, traduciéndose en una dilatación de los vasos sanguíneos, aumento de la frecuencia cardiaca y tensión muscular. Fase de resistencia En esta etapa nuestro organismo intenta volver al equilibrio debido al inmenso desgaste de energía producido en la primera etapa. Sin embargo, el estímulo estresante no ha desaparecido, por lo que nuestro cuerpo sigue en estado de alerta y, por ende, sigue debilitándose. Debido al anclaje que existe con el estímulo estresor, la persona que vivencia esta fase tiene menor tolerancia a la frustración, muestra dificultades para conciliar el sueño y la sensación de fatiga y desgaste sigue estando vigente. Fase de agotamiento Debido a la exposición prolongada del estrés nuestras reservas de energía se agotan, llegando incluso a producirse un debilitamiento del sistema inmune. Además, aparecen los síntomas asociados al estrés crónico, y surgen sentimientos de indefensión, enfermedades psicosomáticas, infelicidad, cuadros depresivos, ansiedad, abuso de sustancias o adicciones.

La definición de “deslizamiento del tren o parte trasera del vehículo hacia el exterior de la curva, al mismo tiempo que las ruedas traseras están girando de manera correcta”, se corresponde con el:

El sobreviraje Provoca un deslizamiento del eje trasero del vehículo hacia el exterior de la curva, al tiempo que las ruedas anteriores están girando de manera correcta. Este comportamiento es característico de los vehículos con tracción trasera. En casos extremos se puede llegar a producir un trompo, quedando el coche mirando en sentido contrario. NOTA: Esta pregunta tiene un error tipografico en la formulación de la misma ya que el tribunal a entendido como ruedas anteriores a las ruedas traseras, cuando realmente se rediere a las delanteras (de antes). PREGUNTA IMPUGNABLE.

Una curva típica de alcoholemia tiene tres fases claramente diferenciadas, que son las de:

¿Qué es la curva de alcoholemia? Esta representación gráfica de la evolución del alcohol en la sangre a lo largo del tiempo se conoce comúnmente como la Curva de Widmark. Las 3 fases de la curva de alcoholemia Para entender cómo afecta el alcohol al organismo, es fundamental distinguir estos tres momentos: Fase de Absorción: Comienza desde que se ingiere la bebida. El alcohol pasa del aparato digestivo a la sangre. En esta etapa, la tasa de alcoholemia asciende rápidamente hasta alcanzar su punto máximo. Dato clave: La tasa máxima suele alcanzarse entre los 30 y 90 minutos después de la última copa. Fase de Meseta (o de equilibrio): Es el periodo en el que la tasa de alcohol alcanza su nivel más alto y se mantiene relativamente estable antes de empezar a descender. Es el momento de mayor riesgo y afectación para la conducción. Fase de Eliminación: El cuerpo (principalmente a través del hígado) comienza a metabolizar y expulsar el alcohol. La tasa de alcoholemia empieza a descender de forma gradual. Dato clave: La eliminación es mucho más lenta que la absorción; el cuerpo suele eliminar entre 0,10 y 0,20 g/l por hora.

Las pruebas de contrastes, para la detección del grado de impregnación alcohólica, no se podrá realizar a petición de:

Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación. Artículo 22. Pruebas de detección alcohólica mediante el aire espirado. 1. Las pruebas para detectar la posible intoxicación por alcohol se practicarán por los agentes encargados de la vigilancia de tráfico y consistirán, normalmente, en la verificación del aire espirado mediante etilómetros que, oficialmente autorizados, determinarán de forma cuantitativa el grado de impregnación alcohólica de los interesados. A petición del interesado o por orden de la autoridad judicial, se podrán repetir las pruebas a efectos de contraste, que podrán consistir en análisis de sangre, orina u otros análogos (artículo 12.2, párrafo segundo, in fine, del texto articulado). 2. Cuando las personas obligadas sufrieran lesiones, dolencias o enfermedades cuya gravedad impida la práctica de las pruebas, el personal facultativo del centro médico al que fuesen evacuados decidirá las que se hayan de realizar.

Se considera muerte en accidente de tráfico, aquel que fallece en el acto o:

Orden INT/2223/2014, de 27 de octubre, por la que se regula la comunicación de la información al Registro Nacional de Víctimas de Accidentes de Tráfico. B) Clasificación de las personas implicadas en accidentes de tráfico con víctimas De acuerdo con lo previsto en el artículo 2 las personas implicadas en un accidente de tráfico se clasificarán del siguiente modo: 1. «Víctima»: Toda persona que, como consecuencia de un accidente de tráfico, resulta muerta o herida según las siguientes definiciones: a) «Fallecido a veinticuatro horas»: Toda persona que, como consecuencia de un accidente de tráfico, fallece en el acto o dentro de las siguientes 24 horas. Para ello los agentes encargados de la vigilancia y control del tráfico realizarán el seguimiento de todos los heridos que hayan precisado hospitalización. b) «Herido con hospitalización superior a veinticuatro horas»: Toda persona que, como consecuencia de un accidente de tráfico, precisa una hospitalización superior a veinticuatro horas. c) «Herido con asistencia sanitaria igual o inferior a veinticuatro horas»: Toda persona herida en un accidente de tráfico que no haya precisado hospitalización superior a veinticuatro horas y que haya sido atendido por los servicios sanitarios correspondientes. Se incluyen como víctimas las personas fallecidas o heridas en un accidente provocado por la muerte natural, suicidio o intento de suicidio de otro usuario. Y se excluyen los casos confirmados de muertes naturales o en los que existan indicios de suicidio. 2. «Ileso»: Toda persona implicada en un accidente de tráfico a la que no le sean aplicables las definiciones de fallecido a veinticuatro horas o herido.

Los elementos vehículo, conductor y vía, forman parte de uno de los factores directos que inciden a la hora de conducir, ¿A qué factor de los citados pertenecen?

Clases y fases del accidente dependen de la situación geográfica, los vehículos intervinientes, los resultados y el modo en que se producen. Atendiendo a la situación dentro o fuera del casco urbano podrán ser urbanos o interurbanos. Los interurbanos tienen lugar en autopistas, vías rápidas y carreteras convencionales. Dentro de las funciones que ostentan las policías locales cabe señalar en este caso la instrucción de atestados por accidentes dentro del casco urbano, siendo este documento la relación circunstanciada de los hechos de forma cronológica, las diligencias de filiación de los implicados y sus declaraciones testimoniales. Dicha diligencia se extiende por la policía, en funciones de policía judicial, y consta de las diligencias practicadas con motivo de un accidente de tráfico, previstas o no caracteres de delito. En atención a los vehículos intervinientes se darán accidentes simples, en los que interviene una sola unidad de trafico, siendo estos el despiste, el choque, el vuelco y la caída, o accidentes múltiples, con dos o mas unidades de trafico, perteneciendo a este tipo el alcance, el atropello, la colisión, la embestida, la rascada, el topetazo, o el accidente en cadena. Observando los resultados se clasifican en: Con daños materiales, dando perjuicio a la propiedad, Con daños personales, en los sujetos del accidente, distinguiendo entre acc. con heridos, o acc. mortales, cuando se produce alguna muerte en plazo de 24 horas tras el accidente. Conforme al modo en que se producen citaremos: Salida de la vía.- sin choque o colisión, ordinaria si es a un mismo nivel o con precipitación si es a otro inferior o superior. Vuelco.- parcial si alguna rueda toca suelo, lateral si esta apoyado en uno de sus lados, total, con todas las ruedas en el aire, de campana si da vueltas sobre su parte anterior y de tonel si las da transversalmente. Choque.- un vehículo en movimiento colisiona contra uno estacionado o un elemento fijo de la vía. Atropello.- una unidad de trafico en movimiento contra otra manifiestamente mas débil. Colisión.- dos o más vehículos se contactan golpeándose en cualquiera de sus partes. A su vez se divide en embestida (parte anterior de un vehículo VS alguno de los laterales de otro), topetazo (colisión frontal), alcance (parte anterior VS parte posterior), y rascada positiva (distinto sentido) o negativa (igual sentido). Cuando en la colisión por alcance son varias las unidades que participan se denomina accidente en cadena, si es una colisión de otro tipo se llama accidente múltiple. Arrollamiento.- Una que circula por trazado férreo colisiona contra otro de forma desproporcionadamente manifiesta. Los accidentes de trafico constituyen un suceso en si pero se presentan como una serie de hechos interconectados que se desarrollan en un tiempo determinado y espacio físico concreto, esto es lo que se llama cadena de hechos de los accidentes de trafico, así, existen varias fases en los mismos distinguidas como sigue: Fase de percepción: el área física en que se desarrolla se conoce como área de percepción. El punto de percepción posible es aquel en que el accidente pudo ser percibido y considerado, y el punto de percepción real se determina por el momento en que el conductor tuvo conciencia de la posibilidad de accidente iniciando la acción evasiva correspondiente. ambos pueden coincidir o no hacerlo. Fase de decisión: se desarrolla en el espacio de maniobra, comenzando en el punto de evasión y acabando en el punto de conflicto. La determina el tiempo de reacción entre la percepción y la maniobra de evasión, cuya corrección al ejecutarse decidirá la menor gravedad en los daños que puedan producirse. Fase de conflicto: tiene lugar en el área de conflicto. esta acotada por el momento en que el accidente resulta inevitable (punto clave) y se produce el mismo (punto de colisión de conflicto). Fase o posición final: momento en que los vehículos implicados se detienen. Cuando aparece la policía es el punto de terminación. Para la posterior investigación resulta vital determinar la manipulación o no de los cuerpos en la escena. El punto final señala el momento que acaban de producirse las consecuencias interesantes del accidente, suele coincidir con el de terminación.