El tipo de racismo caracterizado por una defensa de los valores tradicionales, la exageración de las diferencias culturales y la ausencia de sentimientos positivos hacia los miembros de otra raza se denomina:

RACISMO El racismo sutil es un concepto introducido en la literatura sociológica para describir una forma encubierta y disimulada de discriminación racial. A diferencia del racismo manifiesto, que se expresa de manera abierta y directa, el racismo sutil se caracteriza por actitudes y comportamientos que, aunque no siempre explícitos, perpetúan estereotipos negativos y desigualdades. Entre sus rasgos distintivos destacan: Defensa de valores tradicionales: Se utiliza la preservación de costumbres y tradiciones culturales como justificación para rechazar la inclusión de otras razas o culturas. Exageración de diferencias culturales: Se enfatizan y sobredimensionan las diferencias culturales para argumentar una supuesta incompatibilidad o falta de adaptación. Ausencia de sentimientos positivos: Aunque no se expresa odio de manera directa, se observa una falta de empatía o valoración positiva hacia los miembros de otras razas. Este tipo de racismo, precisamente por su carácter sutil y menos evidente, tiende a normalizarse y es más difícil de identificar y combatir en contextos sociales e institucionales, perpetuando la exclusión y reforzando desigualdades de forma menos visible pero igualmente dañina.

La discriminación se considerará indirecta:

De acuerdo con la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia se entenderá que la discriminación racial indirecta ocurre en aquellos casos en los que un factor aparentemente neutral, como pueda ser una disposición, un criterio o una práctica, sea más difícil de cumplir o ponga en una situación de desventaja a las personas pertenecientes a un grupo determinado por motivos de raza, color, idioma, religión, nacionalidad, u origen nacional o étnico, a menos que dicho factor tenga una justificación objetiva y razonable. Tal seria el caso si se persigue un objetivo legítimo y si existe una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados v el objetivo que se pretende alcanzar.

Cualquier trato diferenciado por motivos de raza, color, idioma, religión, nacionalidad, u origen nacional o étnico, que no tenga una justificación objetiva y razonable se denomina:

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia recomendó en su momento la incorporación de la definición de discriminación, tanto directa como indirecta, aportadas por las Directivas Antidiscriminatorias de la Unión Europea relativas a la Igualdad de Trato, especialmente la Directiva 2000/43 y así «se entiende por discriminación racial directa todo trato diferenciado por motivos de raza, color; idioma, religión, nacionalidad. u origen nacional o étnico, que no tenga una justificación objetiva y razonable». El trato diferenciado no tiene una justificación objetiva y razonable si no persigue un objetivo legítimo o si no existe una relación razonable de proporcionalidad entre los medios empleados y el objetivo que se pretende alcanzar.

La creencia de que, por motivo de la raza, el color, el idioma, la religión, la nacionalidad o el origen nacional o étnico, se justifica el desprecio de una persona o grupo de personas o la noción de superioridad de una persona o grupo de personas se corresponde con la definición de:

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia, por su parte, consideró que el concepto de racismo debía de ser amplio, incluyente, comprensivo y exhaustivo. En este sentido, dicha Comisión revisó un amplio número de Declaraciones, Convenciones y Acuerdos Internacionales, al mismo tiempo que consultó la aportación de los distintos expertos, estableciendo que en este sentido amplío debe entenderse por racismo «la creencia de que, por motivo de la raza, el color, el idioma, la religión, la nacionalidad o el origen nacional o étnico, se justifica el desprecio de una persona o grupo de personas o la noción de superioridad de una persona o grupo de personas».

¿Cuál es la lengua de las distintas minorías étnicas residentes España y procedentes de la emigración que después del castellano más hablantes utilizan?

Debido a la fuerte inmigración que ha recibido España desde principios de la década de los noventa han aparecido comunidades relativamente importantes de hablantes de otras lenguas. Así, la lengua más hablada por los ciudadanos no nacionales son, tras el castellano, según su número de hablantes el árabe que es la lengua mayoritaria entre los inmigrantes procedentes del Magreb y de países musulmanes orientales como Egipto, Siria, Líbano, Jordania e Iraq. Le sigue el rumano hablado por la amplia colonia de origen rumano y por moldavos y a continuación el inglés y el alemán hablados por los residentes en España procedentes de esos países.

Más de la mitad de minoría étnica musulmana de Ceuta hablan un dialecto del árabe que se denomina:

El árabe marroquí, también denominado dariya, es el conjunto de variedades de árabe dialectal habladas en Marruecos, y que presentan multitud de rasgos comunes que las diferencian de otros dialectos del árabe. El árabe marroquí pertenece a la familia del árabe magrebí, uno de los principales grandes grupos de variedades orales de la lengua árabe. En la ciudad autónoma de Ceuta más de la mitad de sus habitantes son arabófonos cuya lengua materna es el dariya.

¿Cuál es la lengua propia de la minoría étnica bereber que existe en Melilla?

El tamazig es la lengua propia de la minoría étnica bereber existente en Melilla. Más antiguo que el griego y el latín, el tamazig fue la principal lengua del norte de África hasta su islamización en el siglo VIII, pero aún hoy día la hablan unos veinticinco millones de personas, sobre todo en Argelia y en Marruecos, donde el Instituto Real de Cultura Amazig (bereber) trabaja para unificar sus tres variantes regionales (Rif, Atlas y Souss). En Melilla cerca de la mitad de la población es de cultura amazig (bereber) que hablan tamazig como herencia y culto a sus padres y abuelos, aunque la mayoría de los que lo hablan no saben leerlo o escribirlo. El tamazig posee un alfabeto propio (tifinag), aunque hoy día se escribe más bien con el latino y, excepcionalmente, con el árabe.

En el norte de Aragón existe una minoría lingüística que habla un idioma románico que tiene estatus de lengua propia ¿cuál es dicho idioma?

El aragonés o «fabla aragonesa» es un idioma románico occidental de la península ibérica, hablado actualmente por unas 11.000 personas en varias zonas de Aragón, donde tiene estatus de lengua propia. Se habla principalmente en el norte de Aragón, en las comarcas de La Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y la parte occidental de Ribagorza, aunque se habla también, algo castellanizado fon otras comarcas de la zona. Las variedades más orientales (como las del valle de Benasques) tienen características de transición con el catalán.

¿Qué otra lengua se habla en Cataluña, además del catalán, que tiene la consideración de lengua minoritaria?

El aranés es una variante de la lengua occitana propia del Valle de Arán de Cataluña, donde se habla desde el siglo XI. El Estatuto de Cataluña de 1978 estableció que el habla aranesa sería objeto de enseñanza y protección. La Ley 16/1990, de 13 de julio, sobre el régimen especial del Valle de Arán, que otorga al Valle un régimen de autonomía administrativa, reconoce la adscripción del aranés la lengua occitana y establece que «el aranés, modalidad de la lengua occitana y propia de Arán, es oficial en el Valle de Arán». El aranés es la lengua materna de 2.700 personas, el 34,2 % de la población del Valle de Arán. Es por tanto la segunda lengua más utilizada en el valle, tras el castellano, que es la lengua materna del 38,8 % de la población, y por delante del catalán, que es la lengua materna del 19,4 % de la población.

¿Cómo se denomina la lengua hablada en la actualidad por parte de los miembros de la minoría étnica gitana de España?

El caló, también conocido como zincaló o romaní ibérico, es una lengua variante del romaní (lengua indoeuropea con raíces sánscritas), utilizado por el pueblo gitano, fundamentalmente en España, que no tiene una distribución territorial fija. Se originó por la sustitución lingüística de la lengua original romaní gitana por las lenguas romances de su entorno, fundamentalmente el castellano. Lo habla una población estimada de entre 65.000 y 170.000 personas en España, Francia, Portugal y Brasil. Posee una marcada influencia de las lenguas romances con las que convive, fundamentalmente del castellano y, en mucha menor medida, del euskera, aunque ésta no sea lengua romance. La lengua castellana ha incorporado un gran número de palabras del caló, entre ellas: camelo (engaño), palmarla (morirse), tasca (taberna), gili (ingenuo), chaval (hijo), menda (yo mismo), jalar (comer), canguelo (miedo), napia (nariz), gachí (mujer joven y guapa), y parné (dinero).