Los estereotipos:

ESTEREOTIPOS Los estereotipos son imágenes mentales que los individuos construimos acerca de los otros, representaciones esquemáticas y simplificadas de un grupo de personas al que se define a partir de ciertas características representativas. Estas características pueden ser ciertas o falsas pero, al consistir en una simplificación extrema de una realidad compleja, los estereotipos siempre son interpretaciones limitadas e incompletas. Los estereotipos son construcciones sociales que adquirimos y asimilamos, asumiéndolas como válidas; suelen  transmitirse socialmente por generaciones y nos llevan a hacer afirmaciones generales, ya sean positivas, negativas o incluso neutras, sobre el grupo estereotipado. Los estereotipos suelen generar prejuicios, ya que inducen a prejuzgar, es decir, a emitir un juicio sin tener la suficiente información que lo sustente. Los prejuicios, como ideas preconcebidas, suelen basarse en rumores o en una supuesta experiencia previa de las personas que forman nuestro grupo. Solemos tener prejuicios favorables a los  grupos con los que nos identificamos y prejuicios negativos hacia los que percibimos como diferentes. Los prejuicios van más allá de la simple catalogación de las personas ya que  condicionan nuestra interacción con ellas. Siempre que actuamos guiados por nuestros prejuicios estamos siendo injustos, pues nos basamos en ideas preconcebidas sobre la otra persona, antes incluso de conocerla. Los prejuicios y los estereotipos suelen hacer referencia a la identidad  de las personas y grupos, como el sexo, la religión, la ideología política, el origen étnico, las ocupaciones, los niveles socioeconómicos, los gustos personales, la apariencia física, etcétera. Los estereotipos bloquean nuestra capacidad crítica y facilitan que tengamos actitudes prejuiciosas, que pueden desencadenar en prácticas de discriminación e intolerancia. Todos tenemos prejuicios, sin embargo no debemos actuar con base en ellos.

Qué teoría explicativa de la delincuencia señala que es el control social que crea la criminalidad:

Socialización – Reacciones Sociales La teoría de la reacción social, teoría del etiquetado, teoría del etiquetamiento o labeling (en inglés labeling theory) es una de las teorías microsociológicas de la sociología de la desviación desarrollada durante la década de 1960 y 1970 que postula, en relación con las teorías de las relaciones sociales, que la desviación no es inherente al acto concreto sino que es una manifestación de la mayoría social que califica o etiqueta negativamente los comportamientos de las minorías al desviarse de las normas culturales estandarizadas de la mayoría. La teoría ha prestado especial atención a distintos colectivos o minorías que habitualmente sufren el etiquetado o calificación negativa por su desviación de la norma mayoritaria social (grupos de personas en situación de discapacidad física, psíquica o mental, criminales, homosexuales, niños, ancianos, minorías raciales, etc.).

El conjunto de creencias acerca de lo atributos asignados a un grupo, (componente cognitivo) es:

ESTEREOTIPOS Los estereotipos son imágenes mentales que los individuos construimos acerca de los otros, representaciones esquemáticas y simplificadas de un grupo de personas al que se define a partir de ciertas características representativas. Estas características pueden ser ciertas o falsas pero, al consistir en una simplificación extrema de una realidad compleja, los estereotipos siempre son interpretaciones limitadas e incompletas. Los estereotipos son construcciones sociales que adquirimos y asimilamos, asumiéndolas como válidas; suelen  transmitirse socialmente por generaciones y nos llevan a hacer afirmaciones generales, ya sean positivas, negativas o incluso neutras, sobre el grupo estereotipado. Los estereotipos suelen generar prejuicios, ya que inducen a prejuzgar, es decir, a emitir un juicio sin tener la suficiente información que lo sustente. Los prejuicios, como ideas preconcebidas, suelen basarse en rumores o en una supuesta experiencia previa de las personas que forman nuestro grupo. Solemos tener prejuicios favorables a los  grupos con los que nos identificamos y prejuicios negativos hacia los que percibimos como diferentes. Los prejuicios van más allá de la simple catalogación de las personas ya que  condicionan nuestra interacción con ellas. Siempre que actuamos guiados por nuestros prejuicios estamos siendo injustos, pues nos basamos en ideas preconcebidas sobre la otra persona, antes incluso de conocerla. Los prejuicios y los estereotipos suelen hacer referencia a la identidad  de las personas y grupos, como el sexo, la religión, la ideología política, el origen étnico, las ocupaciones, los niveles socioeconómicos, los gustos personales, la apariencia física, etcétera. Los estereotipos bloquean nuestra capacidad crítica y facilitan que tengamos actitudes prejuiciosas, que pueden desencadenar en prácticas de discriminación e intolerancia. Todos tenemos prejuicios, sin embargo no debemos actuar con base en ellos.

La técnica diagnóstica y terapéutica que consiste en asumir los roles del otro es:

¿Qué es el Psicodrama? Entonces, ¿en qué consiste el psicodrama? Básicamente, es un método en el que la persona se coloca sobre un escenario y dramatiza sobre acontecimientos relevantes (y normalmente, problemáticos) de su vida. “Es decir, en el psicodrama, la persona no se limita a hablar de sus problemas, sino que los actúa”. Esto implica explorar de una manera profunda y directa las dificultades psicológicas a las que se suele enfrentar un sujeto. Sobre el escenario puede dramatizar y explorar múltiples facetas de su vida: pensamientos y emociones no verbalizados, personas de su entorno, fantasías, proyecciones de futuro… En estas representaciones siempre existe la figura del terapeuta, encargada de cuidar y guiar al paciente durante el proceso. Mediante la actuación, se expresan los problemas de la persona. Principios terapéuticos del psicodrama. Este proceso se basa en cinco principios terapéuticos básicos: El Psicodrama se basa en representaciones concretas. Las conductas, emociones, pensamientos… mostrados por la persona durante la dramatización deberían ser lo más auténticas posibles. Es importante que los detalles de los episodios representados se parezcan con precisión a las situaciones originales. El Psicodrama ofrece un contexto para expandir las experiencias del sujeto desde una nueva perspectiva. El Psicodrama implica una sucesión de episodios e interrelaciones simulados. En el Psicodrama se hace uso de una serie de técnicas para perseguir los objetivos de la terapia. Estos suelen implicar: Tomar consciencia y mejorar la comprensión sobre los distintos pensamientos, conductas, emociones, motivaciones, relaciones… implicados en el problema. Explorar y hallar nuevas maneras de responder a la situación desde una perspectiva diferente. Dar un espacio para poder ensayar y aprender esta nueva forma de proceder que se encontraron más convenientes. Actuar las conductas previamente permitirá aumentar la confianza de la persona cuando deba llevarlas a la vida real. Teoría de roles y Psicodrama. La teoría de roles es una de las teorías fundamentales del Psicodrama. En psicología, conocemos la importancia de poder detectar las dinámicas por las que la gente sufre. En el Psicodrama, estas dinámicas se dan a través de los roles que las personas interpretamos en distintos contextos.

Cuál de estos niveles de integración no existe en el modelo de Integración Social definido por Moreland:

Moreland (1987) define la formación de un grupo como un fenómeno continuo que implica un desplazamiento de un conjunto de personas a lo largo de una dimensión de «grupalidad» más que un fenómeno discontinuo que suponga la transformación de un no-grupo en un grupo. La formación de un grupo (al menos de un grupo espontáneo) es un proceso que lleva tiempo ya que implica un fortalecimiento progresivo de los lazos entre las personas que serán miembros de ese grupo, es decir, debe producirse una «integración social» de estos individuos. Moreland distingue cuatro tipos de integración social: ambiental, conductual, afectiva y cognitiva. No son causas de la formación de los grupos sino variedades que puede adoptar el proceso de formación. Se dice que un grupo se ha formado mediante la integración ambiental de sus miembros cuando el ambiente ha proporcionado los recursos necesarios para que se forme. El término «ambiente» abarca tanto el ambiente físico como el social y cultural. Ej: cuando se forman grupos de personas que mantienen proximidad física o comparten determinadas aficiones. La integración conductual se produce cuando las personas se unen o se hacen dependientes unas de otras para satisfacer sus necesidades. Esta integración ha sido considerada por muchos autores como la clave de formación del grupo. El grupo puede ser experimentado por el individuo como un medio para logar un objetivo o como un modelo de comparación para valorar lo adecuado de sus actitudes o conductas personales o como un medio para lograr una identidad social positiva. Este último caso se diferencia de los dos anteriores en que lo importantes para la satisfacción de la necesidad no es la interdependencia de los miembros, sino la simple pertenencia grupal. La integración afectiva se refiere a que un grupo puede formarse cuando las personas desarrollan sentimientos compartidos. La experiencia psicológica del individuo es de atracción hacia los demás miembros del grupo, hacia el grupo como un todo o hacia sus objetivos. La integración cognitiva se refiere a que un grupo puede formarse cuando las personas se dan cuenta de que comparten importantes características personales. No se trata de que sean semejantes sino de que sean conscientes de esa semejanza. El grupo se forma cuando los individuos empiezan a pensar en sí mismos como grupo. Lo más probable es que la integración ambiental proporcione el potencial para la integración conductual, que llevará a su vez a la integración afectiva y a la cognitiva. Según los psicólogos sociales la integración conductual es la clave para la formación el grupo. Para Turner la integración cognitiva es la esencial, ya que se puede crear un grupo por el mero hecho de que ellos se consideren como grupo.

Un recluso es un marginado:

Marginación En sociología, la marginación se da por desventaja económica, profesional, política o de estado social, grupo que debe integrarse a algunos de los sistemas de funcionamiento social (integración social). La marginación puede ser el efecto de prácticas explícitas de discriminación —que dejan efectivamente a la clase social o grupo social segregado al margen del funcionamiento social en algún aspecto— o, más indirectamente, ser provocada por la deficiencia de los procedimientos que aseguran la integración de los factores sociales, garantizándoles la oportunidad de desarrollarse plenamente.En un lenguaje menos avanzado es excluir a una persona por su rango económico, social o por sus formas de pensar o por cómo es físicamente.

Las minorías raciales y religiosas son grupos:

SOCIOLOGÍA Se entiende por minoría cualquier grupo nacional, étnico, religioso o lingüístico cuyo número de integrantes es menor en comparación con el resto de la población; quienes lo integran comparten un sentido de identidad.