Socialización – Reacciones Sociales Marginalidad Robert Park acuñó e introdujo el término marginalidad al hacer referencia a condiciones sociales, de trabajo y de vida de los habitantes de determinados sectores de la población. La marginalidad consiste en «estar al margen de la sociedad», es decir, la falta de integración de una persona o grupo social a algunos de los sistemas de funcionamiento social. De este modo puede definirse marginal con respecto a un grupo, todo aquél individuo, que por cualquier motivo, se encuentra situado al margen de la «normalidad». No obstante conviene matizar que estar al margen no significa «exclusión plena» de la sociedad. Un marginado será toda persona que no ha sido plenamente asimilada o adaptada a las normas sociales y culturales, siendo, en este sentido, diferente al resto de los componentes sociales. El marginal es una persona cuya conducta está al margen de los límites admitidos por el sistema social, y, por lo tanto ni están completamente dentro, ni están completamente fuera. Podemos decir La característica principal de la marginalidad es el sentimiento de desarraigo o de no pertenencia a los grupos de referencia en los que se encuentran. Los grupos marginales son grupos minoritarios y habría que distinguir entre aquella marginación voluntaria, (consecuencia sin duda de una desviación), y aquella otra marginación forzosa, al no haberse podido alcanzar los cotas mínimas económicas, culturales, laborales� que poseen el resto de los componentes sociales. Esta última es la más habitual. La marginalidad propicia asimismo que los que así se sienten tiende a agruparse o a formar sociedades minoritarias, que pasan a ser categorizadas por la sociedad como «categorías sociales«, (grupos de inmigrantes, minorías étnicas como los gitanos,�.). El grado de desviación del grupo marginal depende en gran medida del grupo de referencia, que es quien establece las normas por las que se rige la sociedad. Respecto de ese grupo serán comparados y se consideraran más o menos desviados dependiendo de su mayor o menor distancia respecto de él. En el término marginalidad pueden tener cabida personas muy diferentes: mujeres, jubilados, analfabetos, jóvenes, vagabundos, inmigrantes, enfermos etc, pero el marginado no tiene por que adoptar comportamientos desviados, desadaptados, si bien esa situación de marginalidad le influirá en sus relaciones interpersonales y su percepción de la realidad social. La marginación es un aspecto diferente de la desviación o un tipo especial de desviación ya que aunque las conductas marginales sean diferentes de lo que se considera normal en el sistema social, generalmente el marginal no puede hacer nada para evitarlo. Entre las causas de la marginalidad tenemos: La propia desviación social. Las causas socioculturales. Las causas socioeconómicas, con mayor peso en la determinación de la marginalidad. Debemos tener en cuenta que el ser marginal no supone necesariamente ser delincuente. La marginación social se puede clasificar en: Marginación legal, como consecuencia de la desviación (delincuentes, terroristas, toxicómanos, etc.) Marginación cultural (inmigrantes clandestinos, analfabetos, incultos, minorías religiosas y étnicas, etc) Automarginación, (vagabundos, suicidas, mendigos). Marginación laboral, (parados, jubilados..) Marginación sanitaria, (enfermos crónicos y contagiosos, personas dependientes, etc) La exclusión social es un proceso que se va formando a través de un itinerario en el que se suele pasar por fases distintas, en el que hay avances y retrocesos, rupturas y cambios de ritmo. Así las manifestaciones de la exclusión social tienen que ver por tanto con la idea de proceso y no de una situación estanca. Se trata de un itinerario que tiene un principio y un final y en el que se pasa por fases distintas, si bien no lineales: inicio, recuperación, deterioro y cronificación. Algunos autores, como Robert Castel, destacan tres zonas en el proceso de exclusión social: un núcleo o zona de integración, una zona de vulnerabilidad en la que se sitúan aquellos individuos o colectivos con carencias en algunos niveles de integración social y una tercera zona, llamada de marginalidad o de exclusión, compuesta por quienes se encuentran en situación de aislamiento, privados de los más elementales derechos sociales Otra clasficación de la marginación es la siguiente: a) Marginación alternativa. Se trata de una auto-marginación o auto-exclusión del sujeto con respecto al grupo social o sociedad más amplia de pertenencia. Por ejemplo los grupos contraculturales como los hippies, algunos grupos anarquistas, etc. Sus fundamentos giran en torno a la construcción de una sociedad distinta, creativa y libre, que en algunos casos llegan a convertirse en verdaderas minorías activas capaces de general influencia para producir un cambio social. b) Marginación evasiva. La influencia institucionalizada de la organización social llevan a estos grupos a evadirse del sistema imperante, refugiándose en el alcohol u otras drogas, etc., que les ayude a escapar de la propia realidad. Los hospitales psiquiátricos y cárceles están llenos de este tipo de marginados. c) Marginación natural de exclusión. Las raíces de este tipo de marginación son completamente diferentes a las anteriores. Entre estos marginados se pueden señalar a los enfermos mentales, a los deficientes psíquicos y físicos o a los ancianos. Es decir, la causa de su marginación se encuentra en lo respectivos handicap irreversibles que sufren y por tanto no presentan condiciones, ni físicas ni mentales, para participar activamente en la sociedad en que viven. Muchas veces la marginación que sufren se agrava por las situaciones socio-económicas notablemente degradadas en que se desenvuelven. d) Marginación artificial de exclusión. Se trata de grupos sociales que no han provocado la marginación que padecen, sino que ésta arranca de conductas y hechos que no son aceptados por el medio social de referencia ; como por ejemplo : madres solteras, homosexuales, emigrantes, etc. e) Marginación cultural. Se trata, en este caso, de minorías étnicas y raciales. Se da un choque de culturas que comporta una jerarquía de valores distinta. f) Marginación justificativa. Es la propia de la prostitución y de la delincuencia. Se trata de conductas tipificadas como ilícitas en el Ordenamiento jurídico vigente, y por tanto padecen una doble exclusión, social y legal, al mismo tiempo.