¿Se reconoce al Presidente de la Corporación potestad reglamentaria para dictar normas?

Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local Artículo 21. 1. El Alcalde es el Presidente de la Corporación y ostenta las siguientes atribuciones: e) Dictar bandos. NOTA: Los bandos son disposiciones que el Alcalde emite para regular cuestiones urgentes o coyunturales en el ámbito local, como por ejemplo, medidas de limpieza, seguridad, tráfico, horarios de actividades públicas, entre otros. Aunque no tienen la misma permanencia que las ordenanzas, sí permiten al Alcalde establecer normas temporales para gestionar situaciones específicas dentro de su municipio. En resumen, el Presidente de la Corporación (Alcalde) tiene potestad reglamentaria para dictar bandos en cualquier caso, como parte de sus competencias.

¿A qué órgano corresponde la competencia para la aprobación de las Ordenanzas y Reglamentos?

Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local Artículo 22. 1. El Pleno, integrado por todos los Concejales, es presidido por el Alcalde. 2. Corresponden, en todo caso, al Pleno municipal en los Ayuntamientos, y a la Asamblea vecinal en el régimen de Concejo Abierto, las siguientes atribuciones: d) La aprobación del reglamento orgánico y de las ordenanzas.

¿Qué clase de entidades locales tienen atribuida la potestad reglamentaria?

Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local Artículo 4. 1. En su calidad de Administraciones públicas de carácter territorial, y dentro de la esfera de sus competencias, corresponden en todo caso a los municipios, las provincias y las islas: a) Las potestades reglamentaria y de autoorganización. b) Las potestades tributaria y financiera. c) La potestad de programación o planificación. d) Las potestades expropiatoria y de investigación, deslinde y recuperación de oficio de sus bienes. e) La presunción de legitimidad y la ejecutividad de sus actos. f) Las potestades de ejecución forzosa y sancionadora. g) La potestad de revisión de oficio de sus actos y acuerdos. h) Las prelaciones y preferencias y demás prerrogativas reconocidas a la Hacienda Pública para los créditos de la misma, sin perjuicio de las que correspondan a las Haciendas del Estado y de las comunidades autónomas ; así como la inembargabilidad de sus bienes y derechos en los términos previstos en las leyes. 2. Lo dispuesto en el número precedente podrá ser de aplicación a las entidades territoriales de ámbito inferior al municipal y, asimismo, a las comarcas, áreas metropolitanas y demás entidades locales, debiendo las leyes de las comunidades autónomas concretar cuáles de aquellas potestades serán de aplicación, excepto en el supuesto de las mancomunidades, que se rigen por lo dispuesto en el apartado siguiente. 3. Corresponden a las mancomunidades de municipios, para la prestación de los servicios o la ejecución de las obras de su competencia, las potestades señaladas en el apartado 1 de este artículo que determinen sus Estatutos. En defecto de previsión estatutaria, les corresponderán todas las potestades enumeradas en dicho apartado, siempre que sean precisas para el cumplimiento de su finalidad, y de acuerdo con la legislación aplicable a cada una de dichas potestades, en ambos casos.