Tabla de contenidos

CONSTITUCIÓN

El Estado cuyos poderes están delimitados y tasados por las normas jurídicas para excluir la arbitrariedad en su ejercicio se denomina Estado de derecho.

Definición y características:

  1. Estado de derecho:
    • En un Estado de derecho, todas las instituciones y autoridades, incluidos los poderes públicos, están sometidos al imperio de la ley. Esto significa que ningún poder puede ejercerse de manera arbitraria o fuera del marco legal establecido.
    • La Constitución y el ordenamiento jurídico son los instrumentos que delimitan los poderes del Estado, garantizando la separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) y el respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
  2. Principios del Estado de derecho:
    • Supremacía de la ley: Todas las acciones del Estado deben estar basadas en la ley y ajustarse a los principios legales.
    • Separación de poderes: Para evitar la concentración del poder, los poderes ejecutivo, legislativo y judicial deben estar separados y ser independientes.
    • Legalidad: Cualquier actuación del Estado debe tener un fundamento legal. Los poderes públicos solo pueden actuar dentro del marco que les otorga la ley.
    • Garantía de derechos fundamentales: El Estado está obligado a respetar y proteger los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.
    • Control judicial: Las actuaciones del Estado están sometidas al control de los tribunales, que pueden anular actos contrarios a la ley o a la Constitución.
  3. Constitución Española:
    • En el artículo 1.1 de la Constitución Española, se define a España como un Estado social y democrático de derecho. Esto implica que el ejercicio de los poderes públicos está sujeto a la Constitución y al ordenamiento jurídico, y que los ciudadanos tienen garantizado el respeto de sus derechos y libertades mediante un control judicial efectivo.

Resumen:

El Estado de derecho es aquel en el que los poderes del Estado están delimitados y regulados por las normas jurídicas, con el objetivo de excluir la arbitrariedad en el ejercicio del poder. En este modelo, las autoridades solo pueden actuar dentro del marco de la ley, garantizando así el respeto a los derechos fundamentales y la separación de poderes.