Se denominan tipos cualificados aquellos que añaden elementos sobre la base de otro tipo, que se da por supuesto, el básico. Los tipos cualificados exigen por tanto la concurrencia de los elementos del tipo básico al que se añaden otros elementos específicos. Así, en el delito de robo violento o intimidatorio, es básico el tipo que describe la conducta que se identifica como robo simple; a esta conducta se pueden añadir dos tipos cualificados: uno agravado, por el uso de armas o instrumentos igualmente peligrosos y otro, privilegiado, por cuando permita atenuar la pena si la gravedad del hecho se valora como menor entidad. Así el tipo cualificado puede emplearse para definir tanto las agravaciones como las atenuaciones.