TIPOS DE LICENCIAS MUNICIPALES.
Esas tres categorías son los pilares fundamentales para legalizar cualquier actuación inmobiliaria o empresarial ante un Ayuntamiento.
1. Licencias Urbanísticas (o de Obra): Se centran en el edificio o estructura.
- Obra Mayor: Para modificaciones estructurales, ampliaciones o cambios de uso del inmueble.
- Obra Menor: Para reformas sencillas (pintura, alicatados, reparaciones pequeñas) que no afectan a la estructura.
2. Licencias de Apertura: Se centran en la actividad económica.
- Actividades Inocuas: Negocios que no generan molestias, ruidos ni riesgos (ej. una tienda de ropa o una oficina).
- Actividades Calificadas: Negocios que requieren medidas de seguridad o higiene especiales por ser potencialmente molestos, insalubres o peligrosos (ej. bares, talleres, industrias).
3. Licencias de Funcionamiento: Es el paso final antes de subir la persiana.
- Se solicita una vez terminadas las obras y obtenida la licencia de apertura.
- Sirve para que el Ayuntamiento compruebe que el local se ajusta exactamente a lo que proyectaste y que cumple con todas las normativas de seguridad y accesibilidad.
Nota importante: Hoy en día, para agilizar trámites, muchos Ayuntamientos sustituyen estas licencias por la Declaración Responsable, que te permite empezar a trabajar bajo tu responsabilidad sin esperar meses a que te den un papel firmado.